A un año de la victoria

EL guardameta Alejandro Araque relata las emociones de aquel momento.

El 30 de junio de 2019, Estudiantes de Mérida levantó el Trofeo del Torneo Apertura del fútbol venezolano en el Estadio CTE Cachamay. Mineros de Guayana fue el rival en esta final, el partido se definió en la tanda de penales, donde el guardameta del académico, Alejandro Araque, resaltó en la cancha con una actuación fenomenal. El equipo le brindó la victoria a toda la afición merideña luego de 18 años.

Araque recordó la conquista al cumplirse el primer año de aquel inolvidable día para el rojiblanco: “Sabíamos que sería un partido difícil, luchamos hasta el final. Fue mi primer campeonato en primera división, esa noche cumplí mi sueño. Siempre he sido hincha del equipo y obtener ese título fue un gran paso en mi carrera”.

Marcando la historia

El arquero de 24 años, debutó con Estudiantes en el año 2013 en un empate 1-1 frente al Zamora FC, desde aquel entonces ha demostrado que es un joven trabajador y talentoso que posee excelentes aptitudes al momento de defender el arco del equipo. El grandioso desempeño que ejecutó el tramo de temporada de la competencia le valió el premio al Jugador Más Valioso del Torneo.

“Nos habíamos preparado para que la final se definiera en los penales, sabía que existía la posibilidad, me preparé y estudié mucho para enfrentar esa situación de presión y gracias a Dios los resultados fueron positivos”, expresó el merideño.

Esa noche Araque dejó huella en la historia del equipo académico y el fútbol venezolano, detuvo 3 penales consecutivos.

El primer penal logró desviarlo con su mano izquierda. En el segundo, adivinó el lugar hacia donde apuntó el zurdo del equipo contrario. El cancerbero merideño se lanzó hacia su lado izquierdo y detuvo la tercera oportunidad de gol para el equipo contrario.

El minuto de la Victoria

“Tenía la certeza de que Manriquez anotaría, es un gran pateador de penales. Cuando entró la pelota y supe que éramos campeones caí de rodillas a llorar y agradecerle a Dios. El tiempo se detuvo para mí. Luego sentí a mis compañeros abrazándome, fuimos muy felices. Toda esa euforia que nos brindó el momento son sensaciones que jamás olvidaré y que pronto espero volverlas a sentir”.

La celebración

“Esa noche fue muy especial para todos, estábamos orgullosos de haberlo logrado. Todos hablábamos sobre cómo sería el recibimiento en Mérida, sabíamos que la afición es grande; pero nos sorprendimos, nos regalaron mucho más de lo que nos esperábamos. Los aficionados tienen un lugar muy especial en el club, son los que siempre nos acompañan y creen en nosotros, ese título también es de ellos”, indicó.

“Celebrar con mi familia fue lo más especial, son esos recuerdos que guardo con mucho cariño. Ellos siempre han confiado en mí”, concluyó.

(Soire Vergara / Prensa EDMFC)